Si, este video que contiene el mensaje de navidad de la Ford de Venezuela nos hace sentir que los venezolanos tenemos esperanzas de salir adelante. Ya que ellos pudieron alcanzar la cima en lo que hacen, demuestra que si podemos ser los mejores del mundo. Podemos salir de la pobreza, de la delincuencia, de los políticos retrógrados que ya no tienen cabida en un país que puja por salir adelante.
Espero que el año que viene experimentemos el cambio político, económico y social que merecemos los venezolanos y nos deslastremos de una vez por todas de todas esas mentes anacrónicas que han sumido a nuestro bello país en la miseria durante estos trece años de oscuridad.
Disfruten el video y olvidémonos de lo malo. Sí podemos ser los mejores del mundo.
Siendo muy difícil apreciar donde termina el arte y principia la ciencia, si la inclinación de mi sobrino Fernando lo decide a aprender algún arte u oficio yo lo celebraría, pues abundan entre nosotros médicos y abogados, pero nos faltan buenos mecánicos y agricultores que son los que el país necesita para adelantar en prosperidad y bienestar. Simon Bolívar; Lima, 1825
sábado, 31 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
ESTO NO TIENE DESPERDICIO.
¿Por qué odiamos?, por Umberto EcoPor Umberto Eco 6 de Diciembre, 2011
En años recientes he escrito acerca de racismo, la construcción psicológica del enemigo y la función política de expresar odio hacia el “otro” o desprecio por el concepto de diversidad. Pensaba que ya había dicho todo lo que tenía que decir acerca del tema, pero en una conversación reciente con mi amigo Thomas Stauder emergieron nuevos puntos —o, al menos, nuevos para mí—. Esta fue una de esas discusiones después de las cuales uno no puede recordar quién dijo esto o quién dijo aquello, pero nuestras conclusiones coincidieron.La gente tiende, con una tontería más bien presocrática, a ver el amor y el odio como alternativas necesarias y simétricas entre sí. O sea, que si no amamos algo debemos odiarlo, y viceversa. Obviamente, sin embargo, hay un número infinito de matices entre ambos polos. Incluso si empleamos metafísicamente los términos, el hecho de que yo ame las pizzas no quiere decir que odie el sushi —simplemente, me gusta menos que la pizza—. El hecho de que ame a alguien no significa que odie a todos los demás; lo opuesto del amor fácilmente podría ser la indiferencia. Yo amo a mis hijos y soy indiferente al conductor de taxi que me recogió hace un par de horas.Pero el punto real es que algunos tipos de amor son aislantes, exclusivos. Si estoy enamorado locamente de una mujer, espero que ella me ame a mí y no a otros (al menos, no en la misma forma). En forma similar, una madre siente un amor apasionado por sus hijos y desea que ellos la amen en una forma especial, y nunca se sentiría obligada a amar a los hijos de otra gente con la misma intensidad. El amor, entonces, en su propia forma es egoísta, selectivo y posesivo. ImprimirComentarios (13) emailFacebookRSSRecomendamos-->Por supuesto, está el mandamiento que nos dice que “amemos” a nuestros vecinos —a los 7 mil millones de ellos— como nos amamos a nosotros mismos. En la práctica, no obstante, este mandamientos nos exhorta a no odiar a nadie; no espera de nosotros que amemos a un desconocido en la misma forma que amamos a nuestros padres o nietos.Yo amo a mi nieto más que, digamos, a un cazador de focas a quien nunca he conocido. Esto no quiere decir que no me importaría en absoluto si un hombre al otro lado del mundo pereciera, pero siempre me sentiré más conmovido por la muerte de mi abuela que por la de un extraño.El odio, por otra parte, puede ser colectivo; de hecho, bajo regímenes colectivos en particular, debe ser colectivo. Cuando yo era niño, el Partido Fascista me pidió que odiara a todos los hijos de Albión, y, cada noche, Mario Appelius recitaba por la radio su ritual “Que Dios maldiga a los ingleses”. Eso es lo que dictadores y populistas desean —y también las religiones, entre sus facciones fundamentalistas— porque el odio hacia un enemigo común une a la gente y la hace arder con el mismo fuego.El amor calienta el corazón sólo hacia unas cuantas personas selectas; el odio calienta los corazones de todos los que están en tu bando, y puede movilizar a un grupo a discriminar a millones de seres: una nación, un grupo étnico, personas cuya piel tiene un color diferente al tuyo o gente que habla un idioma diferente. Un italiano racista puede odiar a todos los albanos o rumanos o gitanos. Umberto Bossi, líder del Partido de la Liga del Norte en Italia, odia a todos los italianos del sur (y, dado que su salario es pagado parcialmente con los impuestos de los sureños, se trata de una obra maestra de malevolencia, al unir el odio con el placer de añadir insulto a la herida). Cuando era primer ministro, Silvio Berlusconi dejó en claro que odiaba a los jueces y pidió al pueblo que hiciera otro tanto, y que también odiara a los comunistas, aunque eso pudiera significar conjurar visiones de ellos donde ya no existían.El odio, en consecuencia, no es individualista sino generoso e inclusivo, acogiendo a muchedumbres con un solo aliento. Sólo en las novelas se nos dice que es hermoso morir por amor; y usualmente el héroe más digno de ser emulado es aquel que encuentra su fin al derrotar al villano —el odiado enemigo—.La historia de nuestra especie ha estado marcada más por el odio, las guerras y las matanzas que por actos de amor, que son inherentemente menos cómodos y también bastante fatigosos si se extienden más allá del círculo inmediato de nuestro egoísmo. Nuestra atracción por los deleites del odio es tan natural que los líderes manipuladores no tienen el menor problema para cultivarlo; mientras tanto, en ocasiones parece que somos alentados a amar sólo por personajes ficticios nada atractivos que tienen el hábito desconcertante de besar a lepros
En años recientes he escrito acerca de racismo, la construcción psicológica del enemigo y la función política de expresar odio hacia el “otro” o desprecio por el concepto de diversidad. Pensaba que ya había dicho todo lo que tenía que decir acerca del tema, pero en una conversación reciente con mi amigo Thomas Stauder emergieron nuevos puntos —o, al menos, nuevos para mí—. Esta fue una de esas discusiones después de las cuales uno no puede recordar quién dijo esto o quién dijo aquello, pero nuestras conclusiones coincidieron.La gente tiende, con una tontería más bien presocrática, a ver el amor y el odio como alternativas necesarias y simétricas entre sí. O sea, que si no amamos algo debemos odiarlo, y viceversa. Obviamente, sin embargo, hay un número infinito de matices entre ambos polos. Incluso si empleamos metafísicamente los términos, el hecho de que yo ame las pizzas no quiere decir que odie el sushi —simplemente, me gusta menos que la pizza—. El hecho de que ame a alguien no significa que odie a todos los demás; lo opuesto del amor fácilmente podría ser la indiferencia. Yo amo a mis hijos y soy indiferente al conductor de taxi que me recogió hace un par de horas.Pero el punto real es que algunos tipos de amor son aislantes, exclusivos. Si estoy enamorado locamente de una mujer, espero que ella me ame a mí y no a otros (al menos, no en la misma forma). En forma similar, una madre siente un amor apasionado por sus hijos y desea que ellos la amen en una forma especial, y nunca se sentiría obligada a amar a los hijos de otra gente con la misma intensidad. El amor, entonces, en su propia forma es egoísta, selectivo y posesivo. ImprimirComentarios (13) emailFacebookRSSRecomendamos-->Por supuesto, está el mandamiento que nos dice que “amemos” a nuestros vecinos —a los 7 mil millones de ellos— como nos amamos a nosotros mismos. En la práctica, no obstante, este mandamientos nos exhorta a no odiar a nadie; no espera de nosotros que amemos a un desconocido en la misma forma que amamos a nuestros padres o nietos.Yo amo a mi nieto más que, digamos, a un cazador de focas a quien nunca he conocido. Esto no quiere decir que no me importaría en absoluto si un hombre al otro lado del mundo pereciera, pero siempre me sentiré más conmovido por la muerte de mi abuela que por la de un extraño.El odio, por otra parte, puede ser colectivo; de hecho, bajo regímenes colectivos en particular, debe ser colectivo. Cuando yo era niño, el Partido Fascista me pidió que odiara a todos los hijos de Albión, y, cada noche, Mario Appelius recitaba por la radio su ritual “Que Dios maldiga a los ingleses”. Eso es lo que dictadores y populistas desean —y también las religiones, entre sus facciones fundamentalistas— porque el odio hacia un enemigo común une a la gente y la hace arder con el mismo fuego.El amor calienta el corazón sólo hacia unas cuantas personas selectas; el odio calienta los corazones de todos los que están en tu bando, y puede movilizar a un grupo a discriminar a millones de seres: una nación, un grupo étnico, personas cuya piel tiene un color diferente al tuyo o gente que habla un idioma diferente. Un italiano racista puede odiar a todos los albanos o rumanos o gitanos. Umberto Bossi, líder del Partido de la Liga del Norte en Italia, odia a todos los italianos del sur (y, dado que su salario es pagado parcialmente con los impuestos de los sureños, se trata de una obra maestra de malevolencia, al unir el odio con el placer de añadir insulto a la herida). Cuando era primer ministro, Silvio Berlusconi dejó en claro que odiaba a los jueces y pidió al pueblo que hiciera otro tanto, y que también odiara a los comunistas, aunque eso pudiera significar conjurar visiones de ellos donde ya no existían.El odio, en consecuencia, no es individualista sino generoso e inclusivo, acogiendo a muchedumbres con un solo aliento. Sólo en las novelas se nos dice que es hermoso morir por amor; y usualmente el héroe más digno de ser emulado es aquel que encuentra su fin al derrotar al villano —el odiado enemigo—.La historia de nuestra especie ha estado marcada más por el odio, las guerras y las matanzas que por actos de amor, que son inherentemente menos cómodos y también bastante fatigosos si se extienden más allá del círculo inmediato de nuestro egoísmo. Nuestra atracción por los deleites del odio es tan natural que los líderes manipuladores no tienen el menor problema para cultivarlo; mientras tanto, en ocasiones parece que somos alentados a amar sólo por personajes ficticios nada atractivos que tienen el hábito desconcertante de besar a lepros
miércoles, 30 de noviembre de 2011
RETOMO Y SIGO
Los últimos acontecimientos que han ocurrido en Venezuela a nivel político, económico y social me han mantenido alejado del periodismo, ya que he tenido sentimientos encontrados en cuanto a ejercerlo o no.
Los venezolanos hemos sido testigos de hechos sin precedentes en los anales de nuestra historia; sobre todo en el ejercicio de un periodismos poco ético que en nada se parece al que aprendemos en la universidad.
Estas cosas me han provocado muchos sinsabores que llegando a las chiquiticas, el único que sale perjudicado soy yo por tomarme las cosas tan a pecho.
Entonces me topé con el siguiente video que me devolvió las ganas de seguir adelante y ser feliz con lo que estoy haciendo y marcar un antes y después de este block.
Con el video de marras retomo entonces la escritura de mi blog, como un homenaje al amor, a la felicidad y a la vida.
Espero que les guste y opinen lo mismo que yo.
Los venezolanos hemos sido testigos de hechos sin precedentes en los anales de nuestra historia; sobre todo en el ejercicio de un periodismos poco ético que en nada se parece al que aprendemos en la universidad.
Estas cosas me han provocado muchos sinsabores que llegando a las chiquiticas, el único que sale perjudicado soy yo por tomarme las cosas tan a pecho.
Entonces me topé con el siguiente video que me devolvió las ganas de seguir adelante y ser feliz con lo que estoy haciendo y marcar un antes y después de este block.
Con el video de marras retomo entonces la escritura de mi blog, como un homenaje al amor, a la felicidad y a la vida.
Espero que les guste y opinen lo mismo que yo.
sábado, 10 de septiembre de 2011
AMO A MI PAIS
Conversando con amigos y familiares sobre la situación actual de Venezuela no deja de saltar sobre nuestros pensamientos las ganas de irnos del pais para buscar en otros lares la paz que hemos perdido, gracias a los políticos que ostentan el poder, y que desde hace mas de trece años no han hecho nada por recuperar esa tranquilidad que antes dominaba el quehacer venezolano.
Sin embargo estos pensamientos se desvanecen cuando, en algún momento, ángeles que nos cuidan nos recuerdan que, a pesar de todo, tenemos un hermoso país. que nos brinda lo que otros países no nos pueden dar, como es el sentido de pertenecer a un hogar.
Aquí mal que bien, somos venezolanos, nuestra tierra nos pertenece, y nosotros pertenecemos a este país. En otro país, aun cuando encontremos un poco de tranquilidad, siempre vamos a ser extranjeros, y me imagino, que con la nostalgia eterna de estar lejos de nuestro hogar.
Particularmente no me veo viviendo fuera de mi país. Aquí me quedo a luchar por lo que es mio, y estoy claro de mi responsabilidad de dejarle a mis hijos y mis nietos una mejor Venezuela.
Estoy seguro que mas temprano que tarde recuperaremos nuestra ansiada paz y nuestra mirada volteará otra vez a contemplar el hermoso pais que tenemos y que seguramente aumentará nuestro amor por esta patria sin igual.
Aqui les dejo un video cuya canción de fondo es "La Pequeña Venezia" y después de disfrutarlo, diganme si no tengo razón.
Sin embargo estos pensamientos se desvanecen cuando, en algún momento, ángeles que nos cuidan nos recuerdan que, a pesar de todo, tenemos un hermoso país. que nos brinda lo que otros países no nos pueden dar, como es el sentido de pertenecer a un hogar.
Aquí mal que bien, somos venezolanos, nuestra tierra nos pertenece, y nosotros pertenecemos a este país. En otro país, aun cuando encontremos un poco de tranquilidad, siempre vamos a ser extranjeros, y me imagino, que con la nostalgia eterna de estar lejos de nuestro hogar.
Particularmente no me veo viviendo fuera de mi país. Aquí me quedo a luchar por lo que es mio, y estoy claro de mi responsabilidad de dejarle a mis hijos y mis nietos una mejor Venezuela.
Estoy seguro que mas temprano que tarde recuperaremos nuestra ansiada paz y nuestra mirada volteará otra vez a contemplar el hermoso pais que tenemos y que seguramente aumentará nuestro amor por esta patria sin igual.
Aqui les dejo un video cuya canción de fondo es "La Pequeña Venezia" y después de disfrutarlo, diganme si no tengo razón.
domingo, 3 de julio de 2011
EL SUEÑO DE LOS CHAVISTAS LO ESTÁ VIVIENDO SU LIDER: PATRIA SOCIALISTA Y CASI...
Asi es, de tanto repetirlo, varios líderes chavistas han coronado su sueño de vivir en una patria socialista y morir en el intento y ya saben a qué me refiero...
Ahora es el gran líder de la revolución bolivariana que está a punto de convertir su decreto, tantas veces vociferado con todas sus fuerzas cada vez que se dirige a sus seguidores, en una inesperada realidad.
Es decir, ya está en su Patria Socialista Cuba y lo único que le falta por cumplírsele es lo último de la consigna - decreto.
Afortunadamente esa Patria Socialista no es, y nunca será Venezuela. Aquí apostamos por una Patria Democrática y la vida próspera y saludable es nuestro norte. Lo contrario nunca podrá ser realidad, porque a pesar de unos cuantos, Venezuela ha aprendido a lo largo de su historia que la democracia es el verdadero camino a nuestra felicidad, con sus virtudes y sus defectos, pero democraca al fin y no ideologías retrógradas que han fracasado en otras latitudes simplemente porque no comulgan con la verdadera esencia del ser humano.
Como buen venezolano, solo espero en Dios, que el presidente rectifique en su alocado pensamiento que lo ha llevado a ese abismo donde se encuentra y que retorne al verdadero sentir de nuestra idiosincracia de individuos de paz, democracia y vida y regrese al país sano y salvo para que en buena lid, entregue el poder a otro líder venezolano que si sepa entender el imaginario del venezolano y nos lleve unidos a todos, sin excepción, a la felicidad que nos merecemos. Ya la historia se está encargando de juzgar su buenos y malos actos en el ejercicio del poder.
jueves, 9 de junio de 2011
Siete razones para que las empresas contraten a un periodista
junio 8, 2011
El portal web Clases de Periodismo, publicó este martes un listado de siete razones por las cuales una empresa debe contratar a periodistas como parte de su equipo de trabajo, como un apoyo fundamental en la difusión de informaciones tanto internas como externas a la empresa, y como un instrumento que favorezca el afianzamiento publicitario de las organizaciones .
Las siete razones por las que una empresa debería contratar periodistas son:
1. Los periodistas se vuelven expertos en los temas que cubren. La comprensión del mercado y el conocimiento de las personas claves son importantes para el éxito de cualquier negocio. La mayoría de los periodistas tienen la ventaja de tener los conocimientos sobre determinados temas que los convierten en especialistas.
2. Los periodistas son buenos investigadores. La mayoría de los periodistas son ingeniosos, y decubren información que por lo general es difícil de conseguir. También tienen una habilidad especial para encontrar a las personas que puedan responder a las preguntas específicas.
3. Los periodistas tienen contactos. Muchos empresarios tienen poca experiencia con los medios de comunicación y no saben cómo lograr que un diario cubra sus eventos y lanzamientos de productos. Si bien existen diferencias significativas entre el periodismo y las relaciones públicas, conocer a los periodistas es un gran activo empresarial.
4. Los periodistas son buenos redactores y editores. Gran parte del trabajo en una empresa implica escribir. Los empresarios necesitan contratar a personas que redacten bien para producir y editar blogs, comunicados de prensa, piezas de marketing, tweets e incluso emails.
5. Los periodistas hacen buenas preguntas. Las buenas preguntas son importantes para encontrar respuestas concretas o que ofrezcan una visión mucho más amplia sobre las motivaciones, opiniones o el razonamiento detrás de una respuesta. Estos factores juegan un papel importante en cualquier tipo de decisión, incluso si se utiliza o no el producto.
6. Los periodistas brindan recursos. O si no los tienen, los encuentran. Los empresarios necesitan personas para puestos de trabajo específicos. La experiencia de los periodistas en la búsqueda de fuentes es muy útil para estos casos. Los periodistas quizá no conozcan a la persona adecuada directamente, pero saben cómo llegar a ella.
7. Los periodistas están acostumbrados a las críticas. Los fundadores de nuevas empresas escuchan “no” con frecuencia, sobre todo de los clientes que no están interesados en el producto y de los inversores que no están convencidos del potencial de la empresa. Los periodistas están acostumbrados a las respuestas negativas de los editores o comentarios insultantes de los lectores, y saben cómo manejarlos.
Fuente: http://www.clasesdeperiodismo.com/2011/06/07/7-razones-para-que-las-empresas-contraten-a-un-periodista/
Vía: Prensa CNP Caracas
Siete razones para que las empresas contraten a un periodista
junio 8, 2011
El portal web Clases de Periodismo, publicó este martes un listado de siete razones por las cuales una empresa debe contratar a periodistas como parte de su equipo de trabajo, como un apoyo fundamental en la difusión de informaciones tanto internas como externas a la empresa, y como un instrumento que favorezca el afianzamiento publicitario de las organizaciones .
Las siete razones por las que una empresa debería contratar periodistas son:
1. Los periodistas se vuelven expertos en los temas que cubren. La comprensión del mercado y el conocimiento de las personas claves son importantes para el éxito de cualquier negocio. La mayoría de los periodistas tienen la ventaja de tener los conocimientos sobre determinados temas que los convierten en especialistas.
2. Los periodistas son buenos investigadores. La mayoría de los periodistas son ingeniosos, y decubren información que por lo general es difícil de conseguir. También tienen una habilidad especial para encontrar a las personas que puedan responder a las preguntas específicas.
3. Los periodistas tienen contactos. Muchos empresarios tienen poca experiencia con los medios de comunicación y no saben cómo lograr que un diario cubra sus eventos y lanzamientos de productos. Si bien existen diferencias significativas entre el periodismo y las relaciones públicas, conocer a los periodistas es un gran activo empresarial.
4. Los periodistas son buenos redactores y editores. Gran parte del trabajo en una empresa implica escribir. Los empresarios necesitan contratar a personas que redacten bien para producir y editar blogs, comunicados de prensa, piezas de marketing, tweets e incluso emails.
5. Los periodistas hacen buenas preguntas. Las buenas preguntas son importantes para encontrar respuestas concretas o que ofrezcan una visión mucho más amplia sobre las motivaciones, opiniones o el razonamiento detrás de una respuesta. Estos factores juegan un papel importante en cualquier tipo de decisión, incluso si se utiliza o no el producto.
6. Los periodistas brindan recursos. O si no los tienen, los encuentran. Los empresarios necesitan personas para puestos de trabajo específicos. La experiencia de los periodistas en la búsqueda de fuentes es muy útil para estos casos. Los periodistas quizá no conozcan a la persona adecuada directamente, pero saben cómo llegar a ella.
7. Los periodistas están acostumbrados a las críticas. Los fundadores de nuevas empresas escuchan “no” con frecuencia, sobre todo de los clientes que no están interesados en el producto y de los inversores que no están convencidos del potencial de la empresa. Los periodistas están acostumbrados a las respuestas negativas de los editores o comentarios insultantes de los lectores, y saben cómo manejarlos.
Fuente: http://www.clasesdeperiodismo.com/2011/06/07/7-razones-para-que-las-empresas-contraten-a-un-periodista/
Vía: Prensa CNP Caracas
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- Fernando J. Rivas
- Ingeniero Mecánico. Magister en Mantenimiento Industrial y Licenciado en Comunicación Social. Mención Desarrollo Social. Profesor Universitario de Pre y Post grado en Ingeniería